OCASO DE VERDADES


Archivo personal H.S.
Espesa la noche, espuma de oscuridad provocadora. Los caprichos de la vida entregándose en fiesta y palabras mudas que se buscan a tientas. Las risas despiertan, los sueños tienen el aroma del vino y las flores del mal. Cuerpos flojos nadando entre nubes y húmedas pieles. La música estridente del deseo disipa los fantasmas de la razón. Se aviva el fuego en las pupilas, las miradas se encuentran, se tocan, entre saliva espesa y manos ciegas.



Bailando, los cuerpos se mezclan bailando, se fusionan en un solo ardor de susurros dulces, respiraciones agitadas, una sola amalgama de derroches y sudores vivos.

El fuego crece, estalla, se rompe en fulgores. Se agota mientras avanzan las horas a su fin.


La música desciende y se precipita un desenlace esperado. Se encienden las luces. Con la mirada encandilada y los cuerpos consumidos, volvemos a ponernos las máscaras de siempre para no vernos más. Un presagio está a punto de cumplirse. Es el cansancio de volver a ser los mismos en un delirio de espejos rotos.

Esta es la última parada del camino compartido. Titilantes luces de neón anuncian un ocaso de verdades, viniendo a oscuras, afiladas y mortales.



H.S.










Comentarios

Entradas populares